EL AJO


external image images?q=tbn:ANd9GcSiJCb11IiTv4YAG3ScHV-CW6VADd_8OvqjZZ0spk6A7ubZFWs&t=1&usg=__4vN7VuLMO0QgYwGVzuty34UcmZE=


Planta herbácea de hasta 70cm. de altura. Bulbo prolífero (dientes de ajo). Flores blanco-verdosas reunidas en umbela. Desde la antigüedad son conocidas las bondades del ajo para prevenir y curar múltiples enfermedades
Los faraones daban ajos a sus esclavos para fortalecerlos, y así construyeron sus pirámides y otras obras monumentales.
Los griegos lo recomendaban como diurético y antiasmático y en la Edad Media se consideraba como remedio contra la sordera y la lepra. Hoy la ciencia moderna ha confirmado algunas de estas virtudes y muchas otras que lo convierten en una de las maravillas que nos brinda la naturaleza en beneficio de nuestra salud y garantía de una larga vida.
Utilizado normalmente en la cocina, es también un excelente estimulante y reconstituyente por su riqueza en minerales, principalmente el hierro, que es básico para la formación de glóbulos rojos en los casos de anemia.
Eficaz contra el insomio, diarreas, reumatismo, callosidades, etc.
Es también un excelente vermífugo, de acción enérgica (provoca la expulsión de vermes o gusanos parásitos del intestino). En este caso se recomienda moler 5 dientes de ajo, que se toman con una taza de leche en ayunas durante 3 a 5 días seguidos.
Para las infecciones intestinales se recomienda el ajo crudo rallado o cortado en trocitos, que se agrega al caldo que toma el enfermo. En los casos de difteria se recomienda un caldo de ajos y manzanas. Es reconocido su poder antibiótico.
Contra las afecciones reumáticas se recomienda tomar el zumo del ajo antes de cada comida.
El ajo es el mas poderoso desinfectante, antiséptico y microbicida que nos brinda la naturaleza. Está comprobado que su jugo fresco mata inmediatamente toda claso de microbios patógenos. También es un excelente regulador del sistema endocrino por su contenido de hormonas naturales, actuando principalmente sobre la glándula pituitaria y la secreción gástrica.
Colocando un ajo fresco sobre las heridas de picaduras o mordeduras venenosas, se obtiene un efecto inmediato pues destruye el veneno y desintoxica la sangre.
Para los problemas biliares, un diente de ajo machacado en un vaso de agua, con un poco de limón, es un remedio muy efectivo. Tomando ajo licuado con jugo de tomate se combate el reuma y la diabetes.
Estudios recientes de los investigadores C.S.Yang, J.Y.Hong y Z.Y.Wang de la Universidad de Rutgers (USA) han demostrado las propiedades del ajo como hepatoprotector y como preventivo al crecimiento de tumores en los pulmones derivados del hábito de fumar.
En el primer caso, se comprobó que el daño causado al hígado por el acetaminofen , que es el principal calmante usado en Estados Unidos después de la aspirina, puede ser reducido drásticamente con el uso del sulfuro de dialilo, uno de los componentes del ajo.
También se comprobó en pruebas de laboratorio con ratas, que en el caso de las que se alimentaron con ajos y fueron expuestas a los elementos cancerígenos del tabaco, muy pocas tuvieron tumores y las que los tuvieron, desarrollaron menos que los animales que no incluyeron el ajo en su alimentación.
Otras investigaciones científicas comprobadas posteriormente en cientos de pacientes en hospital, confirmaron su reconocida eficacia como HIPOTENSOR, (Baja y regula la presión alta) sin efectos colaterales. Administrado a personas de la tercera edad, ayuda a regular la presión y mejora la irrigación del cerebro, logrando una mayor lucidez en los ancianos.
Otras indicaciones: acido úrico, reumatismo, gota, acné, regula el apetito, siendo muy recomendable para combatir la obesidad, facilita las digestiones, es un buen vermífugo, ayuda a bajar el nivel del colesterol y es efectivo en el tratamiento de la ateroesclerosis. También es un muy buen febrífugo. Con este fín, se licúa un diente de ajo en un vaso de leche, que se tomará con el desayuno por 2 a 3 meses.
Como Insecticida, es eficaz para combatir ciertas plagas del jardín como afidos y gusanos pequeños, para lo cual se muelen 5 dientes de ajo y se disuelven en un litro de agua. Colar y aplicar a las hojas. atentamente: Ana Jessica Romano Sosa