La Nuez
Proporciona energía al corazón

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Es una semilla de fruto de nogal, árbol de la familia de las juglandáceas que alcanzan hasta 20 m. de altura. El fruto es una drupa, cuya parte carnosa es de color verdoso; el hueso es leñoso y duro, pero alberga una semilla dicotiledónea muy nutritiva.
La nuez es, al igual que otros frutos secos oleaginosos, uno de los alimentos más concentrados en sustancias nutritivas de cuantos nos ofrecen la naturaleza. Es el fruto seco que más calorías aporta, debido a su gran contenido en grasa estas son las características de los nutrientes de las nueces:
GRASAS: constituyen más de las tres quintas partes del peso de la nuez. Las grasas de la nuez están formadas en su mayoría por ácidos grasos insaturados con abundantes poliinsaturados y lecitina.
HIDRATOS DE CARBONO: la nuez es el fruto seco oleaginoso más pobre en este nutriente. Eso hace que las nueces sean muy bien toleradas por los diabéticos.
PROTEINAS: las nueces contienen hasta un 14.3% de proteínas de buena calidad biológica. Son algo deficitarias en el aminoácido esencial metionina, lo cual se soluciona fácilmente combinándolas con cereales que son muy ricos en metionina.
VITAMINAS: la nuez es una buena fuente de vitaminas B1, B2, B3 Y B6, especialmente de esta última. Es necesaria para el trabajo del corazón y también para la estabilidad del sistema nervioso. La vitamina B6 llamada también piridoxina interviene en el buen funcionamiento del cerebro, así como en la producción de glóbulos rojos en la sangre.
MINERALES: la nuez es rica en fosforo y potasio mientras que es baja en sodio, lo cual favorece el buen estado del sistema cardiovascular.
Las nueces al igual que otros frutos secos, son una d las mejores fuentes de oligoelementos, como el zinc, cobre y magnesio.
Con esta composición tan rica y variada en principios nutritivos tienen las siguientes aplicaciones dietoterapicas: afecciones cardiacas: las nueces constituyen un alimento muy recomendable para los que padecen cardiopatías (enfermedades del corazón), por tres motivos fundamentales:
Ø riqueza en ácidos grasos
Ø Por su contenido en vitamina B1
Ø Por reducir el nivel de colesterol sanguíneo
Por estas tres razones, las nueces son buenas amigas del corazón, y su consumo regular conviene a todos aquellos que padecen de insuficiencia cardiaca.
Por cualquier causa, de angina de pecho, o de riesgo de infarto. Se recomienda su uso especialmente a quienes han sufrido un infarto de miocardio y se encuentran en fase de rehabilitación.
Exceso de colesterol: especialmente los frutos secos como las nueces descongestionan aquellos padecimientos de exceso de colesterol en la sangre.
Afecciones del sistema nervioso: debido a la riqueza de las nueces en ácidos grasos esenciales, que intervienen directamente en el metabolismo de las neuronas, así como en lecitina, en fosforo y en vitamina B6, las nueces son muy recomendables en la dieta de todas las afecciones neurológicas en general. Mejoran el rendimiento intelectual y el buen tono y equilibrio del sistema nervioso. No deberían faltar en la mesa de los estudiantes e intelectuales. Los que sufren de irritabilidad nerviosa, depresión, estrés o agotamiento nervioso, deberían tomar al menos un buen puñado de nueces, preferiblemente en el desayuno.
Trastornos sexuales y esterilidad: el consumo de nueces tiene una acción favorecedora sobre la actividad sexual: aumenta el potencial del varón y mejoran la respuesta sexual en la mujer. No se puede decir que las nueces sean afrodisiacas en el sentido estricto de la palabra.
Diabetes: por su escaso contenido en hidratos de carbono y su elevado poder nutritivo, las nueces son uno de los alimentos mejor tolerados por los diabéticos.
ATENTAMENTE: Ana Jessica Romano Sosa
Rodríguez Bernal José. (2003). el poder medicinal de los alimentos. Miami Florida USA: APIA